27.6.11
Porque todos somos poetas LXIII
Porque todos somos poetas LXII
13.6.11
Amor bucólico
1.6.11
Luces de la ciudad
28.5.11
Mi voz ha cambiado
21.5.11
Porque todos somos poetas LXI
Es un poema que parece una carta
Todo porque en las noche me atormenta tu ausencia
Y decidí con letras expresar lo que siento
Aunque ni a letras llegaron pues no pude escribirla
Y contraté un escribano
Al cual también has atormentado
Pues en el oficio de escribir el poema que parece una carta ha descubierto el amor y en botellas de ron constantemente te ha estado buscando
...la verdad es que yo soy el escribano
Y escribo este poema que parece una carta borracho
Porque atormentado por el yugo de tu ausencia he descubierto que lo único que nos mantiene cerca es lo que escribo
Porque escribiendo quiero proponerte un contrato
Un simple negocio,
Un intercambio de besos
Pues en mis sueños te he besado
Y en la constitución de mis sueños un beso robado debe de ser cobrado durante cualquiera de los días donde los que celebran este contrato se encuentren
Y la verdad es que le doy muchas vueltas al asunto
Y que todo se resolvería con un simple te extraño
Y aunque hace tanto tiempo que no estamos juntos
Te escribo un poema que parece una carta y que podría resumirse con dos simples palabras
“Te amo”
17.5.11
Por que todos somos poetas LX
1.5.11
Porque todos somos poetas LIX
23.4.11
Porque todos somos poetas LVIII
21.4.11
Porque todos somos poetas LVII
18.4.11
Porque todos somos poetas LVI
16.4.11
Porque todos somos poetas LV
9.3.11
Sujeto, verbo y complemento...
Las palabras poco a poco me abruman, me absorben, hasta que, por voluntad propia me transformo en literatura, en ficciones, en miles de cuentos que rigen mi manera de actuar en la realidad.
Ese día las palabras se alimentaban de mi, se robaban mi vida, a cada instante entraban por mis oídos y destrozaban toda la cordura, formando de mi mente una orgía de asociación libre de ideas: soy un soñador, los sueños no son realidad, la realidad duele, no quiero que duele, pero los sueños no pueden entrar en la realidad, mi destino es el dolor.
Poco a poco fui cayendo en su juego, poco a poco fui dejando que se apoderaran de mi alma, mi alma es víctima de las palabras.
Sin embargo, cuando mi mente decide vencer la dictadura textual de mi alma, ordena a mi cuerpo escribir, en una hoja, en una computadora, en la pared, llenar todo espacio vacío con palabras, con todas las palabras imaginadas y aún por imaginar, a transformar esta realidad con verbos, sujetos, adjetivos, adverbios, artículos, con todas las formas en que las letras puedan acomodarse para darle sentido a lo que estoy escribiendo.
Solamente entonces me doy cuenta de la belleza atrapada en mi mente, la belleza en potencia, la capacidad de estas palabras de generar arte, de ser una historia, de que, por lo menos, a una persona le haga ver la realidad de una manera diferente y la lleve a una nueva felicidad.
Entonces, y sólo entonces, podré ser feliz, tendré el alma vacía de palabras y habré llenado otra con palabras, que por el simple hecho de cambiar de sujeto cambian su carga de valores y si en mis sueños establecían una dictadura en los demás resignificarán la libertad.
23.1.11
Porque todos somos poetas LIV
Dile que la extraño si duermo acompañado
Que a pesar de todo la beso en otros labios
Que solamente aparece en los sueños más pesados
Que como ella, nadie me ha entregado corazón y alma de contado
19.1.11
Porque todos somos poetas LIII
13.1.11
El amor jamás será propiedad privada
Sin embargo, como todas las mujeres de su vida, ella también exigió una explicación, la cual resultaba imposible si no habitaba la mente de aquel que la dejaba.
- ¿Por qué te vas?
- Todos tenemos alguna Maga que seguiríamos desde Paris hasta donde nos llevase, aunque jamás la encontrásemos, esto es lo único importante, saber que jamás alcanzaremos por completo a aquello que nos hace estar moviéndonos, si lo alcanzáremos ¿a dónde caminaríamos después?
Yo necesito seguir caminando, seguir mirando y descubriendo, seguir aprendiendo y viviendo, entonces podré decir lo que verdaderamente persigo y si eres tú quizás vuelva, sin embargo, no prometo nada, pues la casualidad me trajo hasta aquí y ahora no sé hasta dónde me lleve.
- ¿Quién es esa tal “Maga”? ¿Por qué tuviste que engañarme? Yo sólo te pedía fidelidad, tú fuiste el que juró que me amaba, que sólo a mi me amabas y ¿qué me demuestras con esto? ¿Acaso no soy lo suficientemente importante para ser tu destino y no nada más un momento en tu camino?
- Pensaba que mi Maga eras tú, pero ya me es imposible pensar que alguna vez me fue posible amarte.
- Después de mucho caminar... promete que regresarás
- Lo haré, en otro cuerpo y con otro nombre, no hace falta que yo esté aquí, yo sólo fui un medio para que conocieras el amor, así como tu fuiste mi medio, hoy ya no me llevas a ese lugar que antes me llevabas.
Otra mujer lo estaba odiando, otra mujer igual a todas las mujeres de su pasado, otra mujer igual a todas las mujeres de su pasado, no era un cliché, ni una tradición, era la voluntad de perseguir a algo o alguien que siempre estaba más allá, cuando algo se cruzaba enre esto que perseguía y él, lo que se cruzaba adquiría el valor de lo que perseguía, excepto que este obstáculo era algo alcanzable y una vez que lo tenía no tenía caso seguirlo teniendo.
- Por favor no te vayas
- Y ¿Qué haría aquí?
- Amarme
- Jamás podré volver a amarte porque te estoy amando en otra persona.
11.1.11
Mi camino
Recuerdo, que cuando era pequeño veía el camino por completo, si me esforzaba podía ver donde termina, al final aún veo una luz, pero de lo de más poco a poco me fui olvidando de cómo verlo, ahora no puedo ver del camino más que dónde daré mi siguiente paso.
Éste no es un camino solitario, en él me he encontrado con un sinfín de personas, algunos con más frecuencia que otros, algunos sólo entraron y salieron, pero muchos llenaron de luz mi vida para ayudarme a ver más lejos.
Esta gente tiene una extraña cualidad, pueden brillar solamente un tiempo, durante ese tiempo su camino y el mío se unen, pero después se separan y su luz se apaga para mi, dejándome con tristeza, memorias y una pluma que siempre conservo, estas plumas son tantas que la bolsa en que las guardo está llena y es necesario otra bolsa.
Son plumas de ángel.
La luz que veo al final del camino a pesar de la neblina es una estrella, debe de serlo porque se ve demasiado alto, a veces me quedo mirándola y si lo hago por el tiempo suficiente yo también irradio luz y el mundo, desde mi perspectiva, se llena de paz.
Sigo caminando, cada vez más inclinado, siento ganas de rendirme y dejar de caminar, de jamás volverlo a intentar, pero un brazo de alguna persona de luz me ayuda a impulsarme y si en verdad es muy difícil pasar por este lado me siento junto a esta persona y contemplo mi estrella hasta dormir.
En mis sueños aparecen todos los que me han dejado plumas en el camino, todos brillan, nada que haya visto antes brilla como ellos, ellos son mi estrella y en mis sueños los veo para despertar lleno de luz y fuerza para seguir caminando, con mi luz ilumino hasta otros caminos de otras personas que se acercan a mi, pero me detengo después de caminar un momento, hay un precipicio, no hay más camino, sin embargo estoy muy lejos aún de la estrella, aquellos a los que iluminé se alejan, ellos también dejan una pluma.
Saco las plumas de mi mochila y las uso de cama, a la orilla del precipicio pero viendo a la estrella.
Duermo.
Sueño que las plumas se vuelven parte de mi, son mis alas, cada pluma tiene un nombre inscrito en ella, cada pluma es una persona, las alas, por ende, brillan, puedo ver hacia atrás, todo lo que he caminado, lo que me ha llevado al lugar donde estoy.
Volteo a mi estrella y las alas se mueven, comienzo a volar, hacia la luz que siempre he seguido.
Despierto y ya no hay precipicio, el camino se sigue formando, pero si tengo alas, sin embargo decido no volar, sería un insulto al camino volar, pero sería un insulto a todas estas personas arrancarme las alas.
Una pluma se cae, la levanto del suelo, la miro y me siento a analizarla, del fondo de mi mochila tomo un tintero, las plumas no sirven solamente para volar.
4.1.11
Teoría de las vidas complementarias
Sin embargo, durante la noche el Sol se mete bajo la tierra y no da luz pero su calor llega más facilmente a los humanos para que origine nueva vida, este calor viene del interior del humano ya que se crea en el interior de la tierra, dejando al cielo como espectador de tal espectáculo de amor con sus ojos que llamamos estrellas.
Los humanos durante el día vivimos y en las noches dormimos para ver otra vida que pasa en nuestros sueños, por ende, la persona que vive la vida que soñamos sueña con nuestra vida.
La vida de nuestros sueños será pasión por que el calor que la genera viene de la tierra, así como la que llamamos vida real será razón por ser de un calor más lejano, pero será a la inversa para quien vive en los sueños.
Las vidas son complementarias y por lo tanto se buscan entre si, anhelándose mientras duermen. En caso de encontrar a la persona de nuestros sueños en lo que llamamos realidad, el mundo se detiene por breves 5 segundos, en este tiempo se organiza, todo vuelve a estar bien para, posteriormente, tener solamente un instante de paz, una vez descompuesta esta paz las vidas deberán volver a separarse para continuar anhelándose todas las noches.
En caso de no separarse estas vidas deberán enfrentarse al caos sin ninguna esperanza de paz con el único anhelo de que estando juntas las vidas podrán encontrar el equilibrio entre el cielo y la tierra, para lo que es necesario aprender a volar.
2.1.11
El juicio
- Explica como llegaste a hacer lo que hiciste
- Yo no hice nada
- Explica como llegaste a hacer lo que se te acusa de haber hecho
- ¿De qué se me acusa?
- Asesinato
- Yo no recuerdo haber matado a alguna persona
- No lo mataste, está muriendo
- ¿Quién es?
- Tú deberías saberlo, tú lo llevaste a donde está ahora
- ¿Quién es?
- Aquí yo hago las preguntas ¿Qué hacías el martes pasado?
Sudor corre por su frente, sigue a la sombra pero no lo distingue, está sentado sin estar atado a la silla pero no puede levantarse, está muy cansado para recordar…
- Depende la hora que importe para la respuesta que buscas
- Apenas había oscurecido
- Entonces caminaba, serían como las siete de la tarde, caminaba del centro a mi casa
- ¿Dónde vives?
- Un fraccionamiento cerrado, cerca de la autopista al sur de la ciudad, a unos 35 minutos del centro en auto
- ¿Por qué caminabas entonces?
- Había perdido todo mi dinero el lunes, apostando, tuve que vender mi auto, se acercaba el fin de mes y necesitaba recuperar un poco de lo que había perdido
Aún no recordaba que había pasado el martes después de llegar a su casa, pero vivía sólo, no podía haber nadie a quien hubiera matado ese día, mucho menos los días posteriores, aunque de ellos no recordaba nada.
- ¿Cuánto tiempo tardaste en llegar a tu casa?
- Dos horas y media
- Y cuando llegaste ¿qué hiciste?
- No recuerdo
La sombra le arroja unas fotografías donde reconoce el piso de su casa manchado en sangre, un cuerpo bocabajo, en otra encuentra un cuchillo que siempre usaba en la cocina tirado en el piso y una tercera que en primer plano tenía el cuerpo, después el cuchillo y al final una puerta abierta, todo en una misma fotografía de izquierda a derecha y con mucha sangre de por medio.
- ¿Ahora recuerdas?
- Aún no
- Estás seguro
- No, además no quiero recordar
Más fotografías, una con la puerta de su casa atravesada con un cuchillo que mantenía una nota a la altura de la cabeza humana, en la nota sólo estaba el símbolo de los dólares, la puerta estaba entreabierta.
- ¿Por qué no quieres recordar?
- Sé quién es ese hombre
- ¿Al qué asesinaste?
- No está muerto
Una última fotografía donde los médicos llevan el cuerpo en una camilla, la cara se distingue borrosa, la ambulancia bien iluminada y los médicos se observan claramente.
La sombra espera a que él termine de analizar las fotografías y se acerca a la luz, él puede ver claramente la cara de la sombra y del impacto se cae de la silla, en la sombra se reconoce como si viera un espejo, durante la caída se da cuenta de lo que había olvidado, en su brazo está una aguja alimentándolo de suero, la silla es una cama y la luz que lo ilumina es demasiado blanca, una vez en el piso abre los ojos, nota a enfermeras y doctores a su alrededor, siente en su cuello con su mano derecha, tiene puntos, mientras baja la mano se da cuenta de que tiene una pequeña cicatriz en la intersección que se forma en el lado inverso del codo, recuerda las fotografías, el cuerpo estaba vestido con la camisa que él acostumbraba llevar al trabajo, había decidido cometer asesinato, o correctamente dicho suicidio.
26.11.10
El Sol tiene celos...
Cuentan las leyendas que la Luna es una mujer, una mujer que se entregó completamente al Sol y ahora sólo vive del reflejo de la magnificencia del astro rey, pero la Luna necesitaba más, quería un amor absoluto, alguien que se entregara a ella así como ella se había entregado al Sol.
Un día, la Luna decidió que necesitaba tener todo bajo su control, hacer que aquellos que la amaban la extrañasen y así tenerlos más enamorados, como generando una adicción, para después regresar con todo su esplendor, por eso la Luna, como mujer, cambia totalmente una vez al mes, no es la misma y muchas veces ni siquiera podemos verla, para después ser creciente, hasta llegar a tener control sobre la marea e inspiración sobre los poetas.
Una de esas noches donde estaba llena la Luna decidió romper toda relación con el Sol y ver a la tierra, donde descubrió a un escritor mirándola cada ciertos momentos para después regresar al papel dónde escribía.
La Luna, sabiéndose dueña de su inspiración lo miró fijamente, llenó su estudio de luz y preguntó:
- ¿Hasta dónde llega tu amor?
El escritor, asombrado, volteó a la Luna e hipnotizado por su luz solamente dijo:
- No tengo idea, pero espero algún día alcanzarte, llegar al cielo y perderme en la noche, por siempre, entregarme a tu luz, a tus sombras, a tus cráteres y…
- No te creo, necesitas probármelo, no podemos saber los sentimientos de las personas, necesito pruebas.
- ¿Qué más pruebas que todas las noches esperar a que pases por mi ventana? ¿qué más pruebas que todo lo que he escrito pensando en ti?
- No sé, pero los hombres no son confiables, no te puedo creer.
El escritor, aún más asombrado, no sabía cómo responder, la Luna era en todos sentidos una mujer.
- Está bien, déjame escribirte un poema, quizás con palabras entiendas.
Y comenzó a escribir, a borrar, a volver a escribir, de vez en vez miraba a la Luna y sonreía, tenía el soneto perfecto en sus manos.
Me encuentro falto de ti en las mañanas
Al no encontrar tu figura en la almohada
E imaginar que ya no he de encontrarla
Ya no sé junto a quién tus ojos se abran
Me encuentro falto de ti cuando callas
Y sólo puedo verte en mi ventana
He de dormir hasta el día de mañana
Y en la noche entregarte entera mi alma
Llenar de mil letras páginas blancas
Y algún estar donde vayas a estar
Pensar que la tinta me lleva hasta allá.
A miles de autores llegas e inspiras
Luna es el más común de cualquier lugar
Pero mi luna, de amor me haces volar.
La Luna sabía que era el poema de un novato, un soneto demasiado simple, sin embargo, nunca había escuchado palabras de amor, nunca había sentido el cariño de las personas, por estar siempre reflejando la luz del Sol.
Sin poder controlar su cuerpo la luna desapareció de la noche, dejando en su lugar una piedra gris que por un error en la astronomía adquirió el nombre de esta bella mujer, de la cual, hasta el momento nadie está seguro de su paradero.
Sin embargo, cuentan más leyendas, que una vez se vio a una mujer con los ojos más brillantes que han existido en este planeta, con el cuerpo joven y el alma eterna. Una mujer que todas las mañanas desaparecía y en las noches entregaba su esplendor a un hombre con las manos manchadas de tinta, mientras el Sol utilizaba la piedra recién llamada para reflejar su luz al mundo, sintiendo celos de aquel poeta.
17.11.10
La Realidad Es Un Juego... Reflexión Post-Quijote
Inicia el olor a tierra mojada, como polvo que se levanta por el andar de todos los días de toda la gente, polvo que inunda la nariz como el piso donde antes se encontraba se inunda de agua, de lluvia que cae constante y al mismo ritmo que las pisadas de la gente que ahora no anda, ahora corre refugiándose de las gotas que traen ese esplendoroso aroma a la memoria de todos y ya estando seguros de la humedad bajo techo unos niños corren a donde se han formado los charcos y saltan sobre ellos mientras la lluvia cubre su ropa, su cabello y cada poro de su piel se humedece mientras los que están cubiertos les dicen “niños, están locos, quítense del agua, se van a enfermar…”
Y mientras observo esto (cubierto de la lluvia) interpreto lo que hemos decidido llamar realidad y mientras la llamamos la inventamos y ordenamos las palabras necesarias para hacerla valer, libros, novelas, cuentos, historia, todas mentiras o adaptaciones de la verdad para hacerla más llevadera y fácil de entender o por lo menos hacerla menos compleja al no poder expresar cada rasgo que la define con la pluma o el teclado.
Y una vez que acabamos de leer esta realidad interpretada por algún autor vamos al mundo, a lo que no está en páginas, en letras o en un archivo de PDF y enfrentamos la realidad leída a la realidad vivida y nos damos cuenta que para que nuestra vida se parezca un poco a la vida que nos presentan tantos escritores de tantas épocas necesitamos reinventarla, jugar nuestro papel de otra manera y construir otro juego que las demás personas se crean y quieran jugar con nosotros para entonces llamar a ese juego “realidad”.
Pero esto no sucede tan comúnmente, generalmente la ente que intenta reinventar la realidad es considerada como solamente apta para el manicomio, pues la realidad es impuesta por la sociedad y aunque no nos guste formamos parte de ella, en ella fuimos educados y en ella vivimos y sin ella no podríamos vivir, necesitamos estar en el aquí y en el ahora y no convertirnos en caballeros andantes en una época en la que esta profesión se considera inverosímil (si alguna vez lo fue) pues lo que leemos en las novelas, por más agradable que nos parezca no puede formar parte de nuestra vida más que como acompañante y letras.
La realidad se construye de lo que vemos y existe, y ya después pasa a las letras para darle un significado, pero si de una historia intentamos significar algo en la realidad es muy difícil, generalmente nos encontramos con que el mundo gira de manera diferente que como nos narran en los libros y sin embargo, nos inventamos que Dulcinea es una doncella y Sancho Panza un escudero, que nuestros amigos son nuestros amigo, que tenemos una familia feliz y que somos en lo que trabajamos, nos inventamos una profesión o algún oficio y desempeñamos nuestro papel sin salirnos de la norma, no vaya a ser que hagamos algo que no parezca parte de esta realidad y nos acusen de herejes, locos, paranoicos y esquizofrénicos o simplemente de inadaptados y toda la realidad que considerábamos nuestra de un día para otro desaparezca y con nuestro nuevo título nos quedemos sin amigos, sin profesión y sin oficio y sin familia y entonces no tengamos conciencia de quienes seamos porque no tenemos referente alguno más que nuestra propia ineptitud para la vida.
Y si todos un día decidimos salir a la calle e interpretar el papel que siempre soñamos interpretar, jugar lo que siempre quisimos jugar, cuántos no seríamos futbolistas, escritores, actores, astronautas y un sinfín de profesiones que como en la realidad no tienen mucha demanda son pocos los que logran realizarse en ellas, cuántos no saldríamos como caballeros andantes a recorrer el mundo y vivir infinitas aventuras que algún día nuestros nietos contarán a sus nietos, cuántas realidades existirían y cuántas podríamos entender y vivir sin llegar a un conflicto de todos contra todos, no todos podemos ser los locos que inventan su propio juego, para eso necesitamos a alguien como El Quijote que se atrevió a ser diferente y marcar una diferencia, hasta que poco a poco esta diferencia sea necesaria para la sociedad y como Sancho Panza roguemos porque volvamos a las aventuras antes que volver a como estaban las cosas antes de la locura.
Quizás al principio dudemos y nos escondamos de esta realidad para no ser lastimados, porque todo lo nuevo siempre lástima hasta lo más profundo de nuestro ser porque rompe con las raíces de lo que creíamos cierto y que tomábamos como verdad ya que no se nos había presentado otra manera de jugar a vivir.
El Quijote me enseñó que la realidad no es realidad hasta que la gente esté de acuerdo en que lo sea, que las cosas pueden ser lo que creemos que son o lo que queremos que sean simplemente con hacer de nuestra locura una locura compartida, un loco está loco mientras los demás no acepten su locura, pero una vez que sea aceptada quedará como nuevo loco quien conserve la idea que antes era considerada cordura.
Todos somos mentiras, somos los papeles que nos ponemos para salir a la calle, construcciones que son necesarias para que la sociedad se mueva a la velocidad que debe moverse y hacia donde debe moverse, estás mentiras nos mantienen en pie, nos hacen creer que lo que vemos es lo único que puede ser, a pesar de que no veamos la realidad completamente, como diría Cortázar en Rayuela:
“La vida de los otros, tal como nos llega en la llamada realidad, no es cine sino fotografía, no podemos aprehender la acción sino tan sólo sus fragmentos eleáticamente recortados.”
Y entonces solamente podemos ver un fragmento de lo que ven los demás y creemos que nuestro mundo es la única posibilidad de jugar y nos hemos vuelto tan excluyentes que los que juegan diferente están confinados a un hospital para enfermedades mentales con paredes blancas y doctores especialistas en regresarlos a “la verdad” sin comprender que fue lo que los hizo dejar de jugar como nosotros jugamos, sin ver todos los fragmentos de su vida que le exigen jugar diferente, sin pensar que quizás en esas diferencias radique el encontrarle un sentido a la vida y no simplemente existir.
El Quijote nos invita a que reinventemos esta sociedad y al final nos dejemos vencer por ella, a soñar que lo que hacemos es real y que tendremos nuestra Dulcinea como recompensa de estas acciones a pesar de que las acciones sean simples juegos y Dulcinea sea imaginaria, a contagiar a nuestros compañeros de nuestras locuras como Sancho Panza e implorar que no se acabe la locura en este mundo porque entonces en verdad dejaría de tener sentido la vida.
El Quijote nos invita a cambiarnos el nombre, llamarnos como siempre quisimos llamarnos e inventarnos una nueva profesión, una nueva vida, un nuevo linaje, enamorarnos sin saber de qué nos estamos enamorando simplemente por encontrarle un sentido a todas estas locuras que estamos cometiendo y que llamamos realidad, y que aunque exista gente que nos quiera regresar la cordura hagamos todo para convencerlas de que no estamos locos y que hemos decidido tener este estilo de vida porque sabemos quiénes somos, lo qué somos y porqué somos lo que siempre quisimos ser.
Sin embargo, no dejar que esta realidad se aproveche de nosotros ni perder la otra realidad, simplemente entender que el acuerdo social del momento es lo que dictará si estamos jugando bien o no, si merecemos el manicomio o una vida normal en la calle, podemos estar locos hoy y cuerdos mañana, pero siempre entender que esta locura es temporal y que nada puede ser considerado verdad porque nunca podemos ver todo lo que se puede ver ni conocer todo lo que se puede conocer, solamente podemos creer, creer que somos caballeros andantes, o comunicólogos, o ciudadanos, o miembros de una familia, pero jugar estos juegos mejor que nunca y hacer que cada segundo que juguemos valga la pena.